Estas últimas semanas de "libertad" están cobrando un sentimiento especial. Ya éramos libres antes, mucho antes de que todo esto pasara, simplemente, no nos dábamos cuenta de ello ni de lo afortunados que éramos y somos, porque hoy por hoy, seguimos teniendo mucha fortuna...
La vida acelerada que llevábamos hizo que durante algunas épocas nos olvidásemos de nuestro paraíso particular, nuestra casa de la montaña en la que tanto disfrutamos, tanto en verano, como en invierno. Mis viajes entre semana y el ir y venir constante, hacían que el viernes muchas veces llegase ko y lo único que me apeteciera era quedarme tranquilamente en casa porque no había estado en toda la semana...
Otras veces, nos íbamos de viaje (ya sabéis que viajar es nuestra gran pasión, sobre todo mía) y eso hacía que no pudiéramos venir. Sin embargo, estos días todo ha sido diferente y sin apenas gente, hemos disfrutado de paseos tranquilos, naturaleza en estado puro y en todo su esplendor (las inmensas lluvias se han notado mucho y está todo precioso) y sobre todo, de una paz que puntúa el doble después de todo lo vivido.


Ya os he enseñado algunas de estas fotos en
mi perfil de instagram, sin embargo, esa mañana hicimos estas fotos tan bonitas que bien se merecían un post, ¿no creéis? Además, la historia de este look es muy curiosa: me compré estos
pantalones culotte sin probármelos un día que tenía prisa hará ya unos años... ¡hoy en día son de mis preferidos, además, no paráis de preguntarme por ellos! El
top de crochet que veis era de mi madre, de hecho lo hizo ella y lo tenía guardado muerto de risa sin darle ningún uso... ¡hoy en día es una de las piezas más especiales de mi armario! No sé qué tienen las
prendas vintage que enamoran, ¿verdad?
Creo que las fotos reflejan una alegría desbordante y con ella me quiero quedar, sobre todo ahora, que los lunes vuelven a ser lunes pero que podemos sentirnos afortunados de que poco a poco, todo vaya volviendo a una cierta "nueva normalidad" sin confiarnos, claro está, porque hemos pasado una temporada muy muy mala... ¡pero tenemos que seguir pensando en positivo!
Os dejo con estas fotos que me transmiten un buen rollo brutal y que me encantan...
¡espero que os gusten!