Parece que el frío ya ha llegado y toca volver a pensar en prendas y looks de otoño. Eso sí, tengo que reconocer que esta es una de mis épocas favoritas para vestir.
Después de meses de vestidos ligeros, sandalias y prendas frescas, me apetece volver a sacar los jerséis, las chaquetas, los pantalones largos y empezar a jugar de nuevo con las capas. Además, siempre aprovecho este momento para echar un vistazo a las nuevas colecciones y descubrir qué tendencias van a acompañarnos durante los próximos meses.
Para este otoño-invierno 2026/2027 vamos a encontrar tendencias muy marcadas, pero también muchas prendas fáciles de adaptar a nuestro día a día. Aquí os enseño algunas de las que yo ya tengo fichadas.
El abrigo vuelve a ser protagonista
Si hay una prenda capaz de definir prácticamente todo un look de invierno es el abrigo y esta temporada tiene todavía más protagonismo.
Me gustan especialmente los abrigos largos y envolventes, esos que puedes llevar sobre prácticamente cualquier conjunto y consiguen que incluso unos vaqueros y un jersey básico parezcan mucho más especiales. También veremos siluetas amplias, volúmenes redondeados y cuellos con bastante presencia.
Para mí, un buen abrigo en un tono neutro sigue siendo una de esas compras que merece la pena hacer pensando más allá de una sola temporada.
Mucho punto (y cuanto más apetecible, mejor)No concibo el otoño sin jerséis y prendas de punto. Son cómodos, calentitos y probablemente de las prendas que más utilizo cuando empiezan a bajar las temperaturas.
Esta temporada el punto vuelve con muchas posibilidades: jerséis clásicos de cuello redondo, escotes en V, prendas de punto grueso, cuellos altos y texturas más especiales.
Me gusta especialmente combinarlos con vaqueros para el día a día, pero también con pantalones de vestir o faldas para conseguir un look un poco más arreglado sin perder comodidad.
El berenjena y el burdeos ponen color al inviernoEl berenjena, los morados profundos y toda la gama parecida al burdeos aparecen entre los grandes protagonistas de la temporada.
Un jersey, un bolso, unos zapatos o incluso un abrigo pueden ser suficientes para introducirlos.
Junto a ellos siguen muy presentes los marrones chocolate, café, coñac y castaño, que me encantan combinados con crudos, beige o incluso con el propio burdeos.
Chaquetas y americanas con personalidad
Las americanas tampoco desaparecen con la llegada del frío. Al contrario: vuelven las siluetas estructuradas y las hombreras marcadas, con esa inspiración ochentera que sigue estando muy presente.
Es una tendencia que podemos adaptar fácilmente. No hace falta recurrir a una hombrera exagerada: una blazer ligeramente estructurada combinada con vaqueros, camiseta básica y botines ya cambia por completo el conjunto.
Este invierno vamos a dar importancia a los tejidosPelo, jacquard, brocados, punto, lana y tejidos con relieve hacen que los looks resulten mucho más interesantes incluso utilizando colores muy sencillos.
Y creo que es una tendencia muy fácil de trasladar al día a día: basta con incorporar una chaqueta especial, un jersey con textura o algún complemento diferente.
El momento de las botasY sí, también ha llegado el momento de volver a sacar las botas.
Después de meses utilizando sandalias y calzado ligero, personalmente me apetece muchísimo volver a los botines y botas altas, especialmente en marrones, negros o tonos neutros que pueda combinar una y otra vez.
Con vestidos, faldas midi, vaqueros o pantalones más amplios, son uno de esos básicos que solucionan prácticamente cualquier look de otoño.
Los complementos también se abriganBufandas, pañuelos, bolsos y cinturones vuelven a tener muchísimo protagonismo. De hecho, esta temporada la bufanda se convierte prácticamente en parte del propio estilismo. Me gusta porque es una de esas tendencias que podemos probar sin necesidad de comprar prácticamente nada nuevo.
Cada temporada me gusta descubrir qué viene nuevo, pero cada vez tengo más claro que no necesitamos renovar todo el armario para vestir de tendencia.
Muchas veces basta con recuperar prendas que ya tenemos y combinarlas de otra manera, incorporar un color nuevo o invertir en una pieza especial que sepamos que vamos a utilizar muchísimo.
Este otoño-invierno me quedo con los abrigos con personalidad, el punto, los tonos berenjena y chocolate, las botas y, sobre todo, la mezcla de texturas.
Ahora sí: parece que toca empezar a pensar en esos looks de otoño que tanto apetecen.
¿Cuál es la prenda que más ganas teníais de recuperar con la llegada del frío?
Imágenes: Pinterest




























































