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lunes, 15 de enero de 2018

MI LISTA DE DESEOS PARA ESTE 2018 - VESTIDO DE LENTEJUELAS


Hemos superado ya la primera quincena del nuevo año y... ¡qué rápido se pasa todo! Hace nada estábamos con las uvas, los brindis y los roscones en bucle y ahora, bueno, ahora seguimos intentándonos adaptar a la rutina a la que todos le teníamos ganas, o eso decimos. Quizá también porque nos cuesta reconocer que de fiesta y rodeamos de personas bonitas, también estamos bien, o porque a veces es necesario un poco de orden y horarios para funcionar mejor, ¿no creéis?

A día 15 del mes de enero yo todavía no he hecho una lista de propósitos. ¡Ay madre! ¡Qué va a ser de mí sin una lista con imposibles y otros más fáciles de conseguir! Pues no va a pasar nada... porque mi principal propósito es sin duda SER FELIZ. A cada momento, a cada instante, o al menos, intentarlo, ¡que no es poco!


Cuando terminé de tomarme las uvas sólo pedí ese deseo. El resto ya se irá sucediendo porque os aseguro que sueños por cumplir tengo muchos y buenos propósitos también. Sin embargo, no veo que la fecha límite para llevarlos a cabo sea el mes de enero. Podemos empezar el 28 de febrero, el 5 de febrero o el 31 de marzo. Lo importante, es adaptar esos buenos propósitos que siempre nos planteamos del tipo: comer mejor, ser más organizado, hacer algo de deporte, etc, en nuestro día a día y así no lo tendremos que plantear como un nuevo reto, ¿no creéis?

Sin embargo, veo más interesante, plantearnos otras cosas que pueden ayudarnos a que nuestro día a día mejore. Además de las cosas citadas anteriormente y que damos por hecho como son alimentación, deporte, vida sana, étc, pasando por otras que son pequeñas formas y maneras de afrontar nuestro día a día.


Seguramente el otro día vierais en las noticias a un pequeño niño chino que vivía en una casa de barro con su abuela y su hermana y cada día caminaba hora y media bajo la nieve para llegar al colegio. Lo hacía con el pelo blanco, las manos congeladas y las mejillas sonrosadas del frío, pero no faltaba ningún día a clase... En ese momento, una vez más, me daba cuenta de que incluso teniendo todo o casi todo, nos quejamos siempre de que todo nos podría ir mejor y de que a veces tenemos la felicidad frente a nosotros y no la miramos a los ojos...


Como de propósitos ya hablaremos en otro post, hoy os voy a hablar de deseos. Algunos bastante fáciles de llevar y conseguir, ¿seguís leyendo y así me contáis los vuestros?

1. SONREÍR MÁS. 
Siempre he sido una persona que he sonreído mucho aunque para quienes no me conocen, siempre me dicen que de entrada tengo un aspecto serio. Todo lo contrario, pero sí que es cierto de que este 2018 tengo muchas ganas de sonreír. 2017 fue agridulce y en este año quiero reírme a carcajadas sin parar y ponerle incluso una sonrisa a los días menos bonitos, que los habrá... ¡tanto que los habrá!

2. VIAJAR, VIAJAR Y VIAJAR.
En este sentido muchos me diréis que viajo muchísimo y cierto es, pero creo yo es que viajaría muchísimo más. Creo que es una de las cosas que más feliz me hace, ya que ciertas cosas materiales nos alegran el momento, pero un viaje te alegra el alma...

Para este 2018 tengo muchos destinos en mente: Finlandia, Filipinas, África, Vietnam, conocer Bali e Indonesia en un viaje... ¡con ir a alguno de estos me conformo! Luego estarán esos pequeños viajes o escapadas de fin de semana que nos alegran el alma y que suponen un kit kan a nuestras semanas porque nos sientan de maravilla...  ¿cuáles son vuestros destinos para este 2018?


3. TOMARME LAS COSAS MENOS EN SERIO. 
En este sentido, creo que a finales del 2017 ya aprendí a relativizar cada vez más. Me vino bien y creo que tengo todavía a saber distinguir entre lo que de verdad merece la pena y es urgente y lo que no. Tomarte las cosas con más humor y más distancia supongo que forma parte de la edad y de ir madurando, así que todavía me queda, pero al menos, voy en el buen camino...

4. QUE LA MEDITACIÓN FORME PARTE DE MI DÍA A DÍA
Durante el 2017 me tomé muy en serio lo de meditar y creedme que me sirvió para hacer la pérdida de mi padre más llevadera. Después, con la falta de tiempo y los quehaceres del día a día, le resté importancia y me olvidé de ese momento mañanero tan importante y necesario para mí, para comenzar el día con energía y con buenas vibras. Espero ir adoptando de nuevo este hábito que tanto bien me hizo en su día y que me ayudaba a concentrarme y afrontar mi día a día mejor.



5. QUEJARME MENOS.
Sí, lo reconozco, estoy un poco más quejica que nunca y no, no me gusta ser así. Me puedo quejar por que un plato está salado, algo frío, otra cosa caliente, cosas sin importancia pero no me gusta esa sensación y este último mes estoy un poco así. Supongo que estar con este resfriado que no se me va me hace estar más "rara" de lo habitual, pero no quiero quejarme más, sobre todo cuando nunca me ha gustado. Desde hoy empiezo a cerrar el pico antes de soltar una nueva queja... ¡lo prometo!
Menos quejarnos y más dar las gracias por todo que digo yo siempre...

6. QUERER  MÁS, BESAR MÁS Y ABRAZAR MÁS
Mi padre siempre me decía que era muy cariñosa y besucona, y que él, estaba encantado que desde niña me sentara en su regazo, le diera mil besos y le hiciera mil carantoñas. Lo mismo madre, siempre me recuerda que he sido una persona muy "de contacto", muy cariñosa y muy de querer.
Lo reconozco, soy una persona a la que le gusta el cariño pero creo que siempre se puede querer más, dar más besos que no damos y abrazar más.

No os voy a decir que digáis más veces "te quiero", ya que creo que son dos palabras fáciles de decir, pero más difíciles demostrar, así que yo me quedo con las demostraciones de amor, que eso sí que vale oro.


7. SER MÁS DECIDIDA
A veces me ocurre que me pienso las cosas demasiado y tengo miedo a actuar. Quiero dejar esos temores por el camino y afrontar lo que venga con más valentía. Coger impulso y lanzarme a la piscina. No tener miedo al fracaso, porque al qué dirán hace tiempo que le perdí todo el miedo del mundo...


8. MUCHA SALUD PARA LOS MÍOS Y PARA MÍ.
Sé que es un deseo muy común y solicitado, pero la salud nunca puede faltar. En este sentido creo que también cada uno debemos de cuidarnos para no llevarnos sustos, así que me tomaré más en serio algunas cosillas como la alimentación para que algo esté en mi mano...

Eso sí, deseo toda la salud a mis seres queridos, mucha salud para vivir buenos momentos juntos...


9. CREER EN EL ÉXITO DE LAS COSAS SENCILLAS
Hace poco os decía en mi último vídeo de Youtube que hace unos años para mí el éxito hubiera sido una cosa bien diferente a lo que significa para mí ahora.
No os ceguéis por los bienes materiales, las súper fotos de Instagram o Pinterest... ¡puede que la persona que se esconde tras ese perfil se sienta el ser más desdichado del planeta mientras que como os decía antes, ese niño chino que vivía en la casa de barro, se sienta el niño más afortunado por ir a clase cada día!

Para mí el éxito no tiene nada que ver con lo material ni la aceptación social, cada vez tengo más claro que los tiros no van por ahí, pero de eso, si os parece, os hablaré en otro post...


10. SEGUIR DANDO GRACIAS.
Creer mucho en el Karma significa para mí muchas cosas, cuando das gracias por cualquier gesto sencillo de nuestro día a día, 


Espero que os hayan gustado estos pequeños y sencillos deseos. Soy de las que piensa que la felicidad es un estado de ánimo que puede que tengamos, pero que muchas veces, hay que imponerse ser felices, mirar la vida bajo un prisma positivo y aceptar que estamos aquí de paso, por lo que... ¡vamos a darlo todo!

Os deseo un 2018 lleno de viajes, salud, éxito y mucho amor.

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miércoles, 8 de noviembre de 2017

CONSEJOS SENCILLOS PARA QUE TU DÍA SEA MEJOR


No tengo una varita mágica para que mis días sean redondos y súper chulos, de hecho, algunos lo son, pero otros, son todo lo contrario, pero compensando, me sale una media de días muy bien aprovechados, felices y en definitiva, de esos que merece recordar.

Si somos realistas, la semana laboral se esfuma de manera vertiginosa. A veces tenemos la única sensación de haber estado encerrado entre 4 paredes trabajando sin más y sin disfrutar de la vida.

Lo que hoy te voy a contar, son pequeños trucos que a mí me funcionan para que de lunes a viernes, mis días sean más bonitos. Del sábado y del domingo no te hablaré, que siempre todos sabemos montárnoslo muy pero que muy bien... ¡Comenzamos!

1. Comienza el día levantándote un poquito antes de lo habitual. Sé que este punto cuesta un poco, pero a la larga lo agradecerás. Relájate estando un minuto más en la ducha, disfruta del café caliente tomándolo sentado en la silla y deja atrás eso de bebértelo en dos sorbos mientras te pones el abrigo... ¡comenzar con prisas el día "no es bien"! Sin embargo, comenzar de manera pausada, hace que enfoquemos la jornada de otra manera.

2. Mira en tu agenda los cometidos que tienes que realizar. Escríbelos la noche de antes siendo optimista pero sobre todo REALISTA. No hay nada peor que dejar tareas sin hacer,  bien por no haber calculado bien el tiempo o por tener las espectativas demasiado altas. Siempre hay imprevistos que surgen y ante ellos, mejor dejar un tiempo en blanco para ponernos a hacer algo que nos ilusione y nos motive después de haber tachado de la agenda todas las tareas.

3. Prepárate y arréglate como si cada día fuera especial. Da igual que lleves taconazo y traje para trabajar como unas deportivas y sudadera, lo importante es que dediques unos minutos a arreglarte, limpiar bien tu piel, arreglar "lo justo" tu pelo y ponerte un poco de rubor para tener un aspecto saludable. Elegir la ropa bien, independiente de sea cual sea nuestro estilo, nos ayudará a vernos mejor, sentirnos más seguros y salir por la puerta felices, queriéndonos comer el mundo.

4. Saluda a quien te cruces, sonríe mientras caminas y aprovecha ese momento de camino al trabajo o a alguna reunión a llamar a alguien que te importe. No vale enviar un whatsapp (bueno, vale si no tienes mucho tiempo o si como yo odias hablar por teléfono), pero una llamada, escuchar la voz de alguien que nos produce alegría, es mucho más eficaz.

5. Dedícate unos minutos a ti. Muchas veces yo me voy a tomar un café con leche o una infusión yo sola. No necesito más compañía que yo misma. Es como una cita con mi "yo", ese que a veces tengo abandonado, al que no escucho por ir muy rápido y también para reencontrarme con mis ideas y mis objetivos.

6. Múevete. Si vas andando al trabajo genial, sino, dedica unos minutos a hacer algo de ejercicio, aunque sea hacer unos estiramientos en casa que te liberen de la tensión acumulada. Tu cuerpo y tu mente, te lo agradecerán.

7. No cenes muy tarde. Está comprobado que cuanto antes anticipemos esta última comida del día, mejor dormiremos y mejor será nuestro descanso. Siendo realista hay días que lo cumplo, otros me es imposible, porque mis días son todos diferentes y no tengo rutinas establecidas...

8. Intenta acostarte todos los días a una hora similar. Siempre hay noches que se alargan por trabajo que nos quedamos adelantando, algunas cañas improvisadas o la serie/programa de turno que termina a altas horas, pero al día siguiente eso nos pasa factura. Es mejor que como los bebés, cojas unos hábitos para mantenerte estable. Este últimamente lo estoy llevando a cabo y sienta fenomenal...

¿Qué haces tú para que tu día sea un poquito mejor? ¿Me lo cuentas?

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