Hay días en los que me preocupo por tonterías, detalles sin importancia, cosas absurdas de la vida pero por las que sin embargo es imposible no preocuparse a veces...
Entonces es cuando pienso en esa chispa. En esa chispa de la vida: las risas, las tardes acurrucados en el sofá, jugar al fútbol con mi sobrino mientras él se ríe de mí porque se me da fatal y así... ¡nos reímos todos! Esas chispas no las venden en ninguna tienda, ni presencial ni online, ni se pueden medir a través de un tweet o de google analytics.... Esa chispa se refleja en nuestra mirada, en nuestra forma de ser, en nuestro modo de enfrentarnos a la vida y de comportarnos con los demás...
Hay quien tiene la chispa más avivada que nunca... aquéllos que intentan exprimir cada segundo de esa gran hoguera, que es la vida, siendo conscientes de que estamos aquí de paso y que la vida es muy breve para amargarnos...
A veces decir las cosas es muy fácil pero ejecutarlas es otro cantar... sin embargo yo os animo a que avivéis esa chispa ahora más que nunca, en estos tiempos necesitamos sentirnos vivos, útiles y sobre todo, sentirnos buenas personas dispuestas a dar lo mejor de nosotros con y para los demás.
Aquí unos consejitos:
* Haz el bien y ayuda a quien puedas siempre que no te tomen el pelo claro está (aunque alguna vez te lo tomarán... ¡tendrás la conciencia tranquila)
* Ayuda siempre que puedas, y no envidies, la envidia es uno de los peores males que existen y está demasiado extendida como para propagarla más, ¿no te parece?
* Respeta: quizá tú no harías eso, no dirías lo otro, ni actuarías así... pero el resto de la humanidad no son como tú, cada uno somos únicos y con respecto debemos de convivir.
* Sonríe... ¡es contagioso, prometido!
¡Feliz viernes, que tengáis un estupendo fin de semana!
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