La vuelta de las vacaciones nos estaba esperando con diferentes bodas. Los que me seguís en
Instagram ya habréis podido ver un anticipo de mis looks, sin embargo yo aquí tengo material para que veas bien los detalles de los mismos, ya que en una foto pequeña apenas se aprecian.
La primera de las bodas era por la tarde y yo tenía claro que quería un
vestido largo. Recurrí a mis amigas de Cruz Temprado, tanto Eli como Cruz me conocen bien y aunque saben que siempre tengo las ideas claras, juntas ponemos en común lo que pensamos y muestra de ello son los vestidos tan bonitos que he lucido en otras ocasiones como
en la comunión de mi sobrina, la boda de otra amiga o
la fiesta de Pronovias con un vestido largo fucsia. Además de amigas y de bellísimas personas, son unas artistas y saben crear vestidos únicos y especiales, siempre con el toque propio de la firma que las caracteriza.


Tras mirar las diferentes telas, me quedé prendada de este verde. Me parecía diferente a lo que yo solía llevar, se salía de lo típico (rojo, azul marino u otros colores pasteles siempre más socorridos) y pensé que para una boda de tarde le daría mucha fuerza al look. También tenía muy claro la cinta que llevo en el pelo, ha sido siempre una de mis preferidas y estaba deseando tener la ocasión de lucirla, así que como veis, lo tenía todo pensado, ya que el tocado estaba descartado porque no me gustan los vestidos largos con tocados, creo que no favorecen, siempre es mejor una cinta o diadema.



En cuanto al vestido pasamos por diferentes fases. Siempre quise un vestido fluido, con caída y aunque la primera idea era llevar un vestido camisero, la cosa fue evolucionando hasta lo que veis hoy. Lo diseñamos sin mangas, pero se las añadimos: iba a queda mucho más elegante. Cerrado en la espalda, escote en pico y abertura en el centro, de manera que cuando caminaba o bailaba, el movimiento del vestido era precioso.
Como toque le pusimos un medallón a modo de cinturón. Aunque al principio no iba a ser este e iba a ser un poco más sutil, finalmente esta fue la opción ganadora.
Los complementos fueron unas sandalias doradas y un clutch en beige. Ninguna joya salvo unos pequeños pendientes casi inapreciables.
En cuanto al peinado tenía también muy claro que quería el pelo recogido. Al llevarlo siempre suelto, quería algo diferente y que encajase con el vestido, así que opté por la "trenza-recogido" que veis en las fotos. Fui súper cómoda y me duró hasta el día siguiente sin problemas. El maquillaje fue sencillo aunque los ojos los llevaba ahumados en tonos verdes.
Sin duda un look con el que fui súper cómoda y un vestido de ensueño. Para algunas quizá la cinta hubiera sobrado, sin embargo, al ser una boda de noche, decidí darle un toque especial al look y atreverme y salirme de lo convencional. Sí, menos es más, pero otras veces hay que innovar un poco, ¿no? ¡Espero que os guste el look tanto como a mí! Creo que al final, el entorno del lugar acompañaba también al look :)
¡Gracias Cruz, Eli y Lorena, una vez más, por todo! :)
¡Feliz viernes!