Hace
poco recibí un comentario en el blog que me decía que o arriesgaba con mis
looks y que de la manera que yo vestía, podía ir así cualquier chica de la
calle. Precisamente, es lo mismo que yo pienso sobre mi propio estilo, no estoy
“descubriendo América” pero sí os estoy mostrando siempre mis estilismos
diarios, reales y los que yo verdaderamente utilizo. Aun así, muchas me
escribís para agradecerme las ideas que os doy y también, mi naturalidad y
sencillez.
Creo
que no hace falta llevar lo último de lo último para tener un estilo propio y
mucho menos, para tener un blog. Hoy en día todo el mundo es libre de vestir
como quiera y si lo quiere compartir con el resto de los internautas como yo
hago… ¡pues estupendo!
No
me gustan los clichés ni me gusta
generalizar y creo que, aunque un look sea muy básico y con prendas sencillas,
cada persona le aporta su toque personal, haciendo que luzca diferente según quién lo lleve.
Al
final el ser tú mismo es la clave de la autenticidad y yo, prefiero quedarme
con eso, aunque para gustos, colores.
Con
esta pequeña reflexión os dejo con un look básico y muy sencillo, pero que
siempre funciona.











