No mintáis: ¿cuántas veces habréis dicho "necesito días de 48h", "no llego a todo" o "no me queda tiempo para mí"?
SEGURAMENTE MUCHÍSIMAS, Y YO, LA PRIMERA.
Recuerdo cómo desde bien pequeña era "multitarea": clases de solfeo, piano, inglés, patinar, llegar a casa para hacer los deberes y además... ¡todavía me quedaba tiempo para jugar! Quizá por esa razón tenga que agradecer a mis padres el haberme apuntado a un montón de actividades extraescolares que a día de hoy han hecho que no sea perezosa para nada y que aproveche cada momento del día.
Cuando decidí cambiar de vida y convertirme en mi propia jefa, me preguntaba una y otra vez cómo antes con un trabajo de 8h diarias y un montón de quehaceres llegaba a todo. Para mí fue una premisa establecer las pautas para que los días de trabajo fueran más productivos y los ratos de ocio, también (que tienen que existir, son necesarios!).
Por eso escribo este post, porque creo que algunos consejos de los que llevo utilizando desde hace tiempo, os pueden funcionar como a mí, mientras disfrutamos de la vida que de eso se trata...
1. Márcate un horario, tanto para tus obligaciones laborales como para tus planes de ocio (aunque estos se pueden improvisar, ten claro que tienes que descansar). Si tienes un horario establecido por la empresa en la que trabajas, perfecto, tendrás que acoplarte a él, no queda otro remedio.
Si eres autónomo... ya de entrada sé que este tema es muy difícil y es que al final nos pegamos el día pensando, trabajando, maquinando y sino, contestamos emails, estamos enviando facturas o visitando a clientes... Pero hay que ser estrictos con este tema y saber parar cuando es necesario, sino estaríamos todo el día metidos en una rueda que nos puede volver locos.
2. Planifica tus tareas con antelación. No comiences el día sin saber qué es lo que tienes que hacer. Déjalo apuntado el día de antes. De este modo al comenzar la jornada, podrás consultar una lista de tareas que te facilitará las cosas y te pondrá las pilas al instante. Mientras saboreas el café mañanero piensa en ellas mentalmente, sin agobios, con la clara convicción de que todas van a ser llevadas a cabo sin problemas.
Si ya planificas la semana te mereces un sobresaliente y si me apuras, planifica por encima el mes... ¡eso es de matrícula de honor!
Quizá improvisar te pueda funcionar unos días o unas semanas, pero al final acabarás teniendo la sensación de que tu día a día transcurre de manera acelerada y sin ningún orden ni control.
3. Comienza por las tareas más importantes y sobre todo, farragosas. Sí, esas que nos dan pereza y muchas veces miedo, pero que una vez hechas y entregadas nos hacen plenamente felices permitiéndonos suspirar de alivio.
4. Sigue por esas tareas con las que más disfrutas: son más sencillas, más simples y rutinarias. Cuando las horas del día van pasando nuestra mente está más fatigada, por lo tanto es conveniente dejar lo fácil y sencillo para esos últimos ratos del día.
5. Piensa en los imprevistos. Si sí, inclúyelos dentro de tu timing porque los hay: llamadas que se alargan, recados last minute y un sinfín de pequeñas piedrecitas que se cruzan en nuestro camino pero que se pueden solventar sin problema.
Por eso cuando asignes tiempo a una tarea, dale más minutos de lo que crees que te va a costar, porque pueden ocurrir mil cosas: desde que se te cuelgue el ordenador o la impresora no responda, un atasco o hasta que te llame tu amiga del alma y no sepas cómo colgarle bruscamente porque tienes prisa y no quedar como una maleducada.
6. Unifica: cuando realices facturas, hazlas todas a la vez. Lo mismo que cuando respondas emails de la misma temática o con el mismo hilo conductor. No se trata de realizarlo todo en plan autómata, pero un orden nos hará ser más efectivos.
Saltar de una tarea a otra nos da la sensación de dejar cosas sin terminar. Lo mismo puedes aplicarlo a el día a día de tu blog, la planificación en una bitácora es más que necesaria, así que no lo olvides.
7. No dejes tareas sin terminar, ir tachándolas de la lista es lo más satisfactorio del mundo.
Comienza lo que tienes en mente, desarróllalo y termina, a no ser que sea imposible porque durante el camino te falta algo primordial para finalizar. En ese caso deja todo apuntado para que nada se te olvide o incluso no lo empieces, porque sino lo vas a ir dejando a medias y puede que se convierta en la historia interminable...
Si te bloqueas, pasa mejor a otra tarea o tómate un descanso. Calentando la silla no se consigue nada y la mente necesita despejarse.
8. Hazte con una buena agenda y/o libretas.
Yo soy de las que apunta "todo todito" para que no se me olvide, de manera que al abrir mi agenda o alguna de mis libretas "anexas" tenerlo todo controlado.
Soy tradicional: el boli y el papel siempre. Sin embargo hoy la tecnología pone a nuestro alcance numerosas aplicaciones para tener nuestra vida controlada, por ejemplo Evernote y muchísimas más. Yo prefiero la sensación de apuntar y tachar.
Eso sí, cuidadito con las notas sueltas, post-it y derivados... muchas veces pueden extraviarse y seguro que allí habías apuntado algo importante. En ese caso pégalo bien a tu agenda o directamente apúntalo en una de esas libretas o en tu teléfono móvil.
Otro truco que utilizo cuando es una info relevante es enviarme un email a mí misma, tengo una carpeta en mi bandeja de entrada en las que guardo este tipo de datos que no quiero perder y os puedo decir que es súper útil.
9. Las distracciones... sí, las hay y muchas. Empezando por las redes sociales. En mi caso son una herramienta más de mi trabajo, pero intento limitarme a ellas para ese fin, porque ya sabemos cómo comienza y cómo se acaba liando uno...
Sin darte cuenta al final has pasado 20 minutos viendo la boda de no sé quién, amigo del amigo en común que tienes con tu prima en Facebook y cuando terminas, miras el reloj y te agobias.
Lo mismo pasa con Twitter e Instagram. Estar todo el día mirando el TL hace perder mucho tiempo, así como analizar las fotos de instagram de la gente a la que sigues, hazlo mejor en pequeños huecos de descanso.
Ni qué decir del whatsapp. Silencia los grupos más "habladores" (esos en los que te pegas 10 minutos fuera, vuelves y hay 200 mensajes) y ponte al día cuando tengas un descanso. Si es muy urgente, te llamarán, no te preocupes :)
Shops online... mejor consúltalas cuando hagas el descanso, sino la cosa se puede alargar y tanto tu trabajo como tu tarjeta de crédito se pueden resentir...
Fundamental que las distracciones personales queden en un segundo plano mientras se está trabajando.
10. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Creo que es una de las frases que más me ha repetido mi madre, y una de las veces que no le hice caso me llevé un disgusto, ya os lo conté aquí.
11. Piensa en positivo, es algo que ayuda SIEMPRE, no os lo podéis imaginar. Enfréntate a los nuevos retos con una sonrisa, incluso jugando con el riesgo de que te salga mal.
El no ya lo tienes, ¿entonces a qué tienes miedo? Si no te equivocas no sabrás si puedes conseguirlo o no, y quien no se tropieza es porque no lo intenta, y eso es todavía de más cobardes.
12. Prémiate. Si sí, da lo mismo que sea con un donuts, una salida al cine o una blusa de Zara. Reconoce cuando has hecho bien las cosas y motívate pensando en eso. Siempre puedes invitar a cenar a tu chico que seguro que también lo agradece por todas esas veces que te aguanta ;)
13. No te castiges ni fustigues pero reconoce tus errores, porque todos los cometemos y más de lo que pensamos. Apúntalos, analízalos bien y piensa qué hacer para que no se repitan. No los dejes pasar como si nada, párate a pensar porqué salió mal, esa es la única manera de que la próxima vez, salga mejor.
14. Ilusiónate. La ilusión es esa chispa que hace que nuestra vida y nuestro todo, tenga sentido y sin ella, no hay nada. Que cada proyecto, cada reto, sea algo motivante para ti. Incluso el hacer el trimestre mensual puede "ilusionarte" pensando en el siguiente. Que nunca falten las ganas de crecer, esa motivación y ese amor propio que son fundamentales en el día a día.
15. El móvil, ese "gran esclavo". Ya os conté aquí cómo intento pasar de mi móvil una hora al día. Vivimos tan rodeados de tecnología que al final, nos perdemos cosas maravillosas que pasan por delante nuestro al no apreciarlas por estar mirando la pantalla en lugar de a la vida...
16. Disfruta de tu familia, pareja, amigos y sobre todo de ti. Entiende que los ratos de ocio y desconexión son necesarios. Vitales diría yo. Así que pónte cómoda y disfrútalos...
Las risas con nuestros amigos, los abrazos con nuestra pareja o los juegos con los más pequeños de la familia, son momentos únicos que nos hacen liberar las endorfinas de la felicidad, y los que recargan las pilas para que el motor al día siguiente, siga funcionando.
¡No renuncies nunca a ellos!
No obstante no os preocupéis porque siempre hay algún día tonto que no nos cunde como nos gustaría, las cosas se tuercen y surgen más imprevistos de la cuenta o simplemente, tenemos un mal día. Esos compensan los días de producción total e inspiración que muchas veces se dan, gracias a Dios :)
Al fin y al cabo se trata de que disfrutéis del día a día incluso con las labores cotidianas, que el tiempo pasa muy rápido que no nos damos cuenta...
Espero que os haya gustado este post. He disfrutado mucho escribiéndolo y espero que os pueda servir de utilidad.
Eso sí, menos mal que me he dado más tiempo extra por si acaso, yo que pensaba que escribirlo me iba a costar menos... :)
Suscríbete por e-mail y recibe
Sígueme en / Follow me on