Mostrando entradas con la etiqueta REFLEXIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta REFLEXIONES. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de enero de 2024

MIS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO



He comenzado el 2024 en calma, en paz y serena, muy serena. Puede que cuando leemos esto pensemos que es fácil, pero no lo es. Después de un 2023 que me ha enseñado muchísimo y del que he aprendido más sobre la vida y sobre las personas en 365 días que en el resto de mi vida, empiezo este lienzo en blanco de 2024 tranquila. Y eso, os aseguro que es mucho, muchísimo.

Tenía ganas de escribirlo por aquí y volver un poco a esta ventana que me ha dado tanto y que me sigue haciendo la misma ilusión, aunque el año pasado estuviera un poco desaparecida. Es por eso, que me apetecía compartir este primer post aquí.

La foto es de hace unos días en Cracovia, tomando un delicioso chocolate caliente mientras disfrutaba de esas vistas maravillosas y de la mejor compañía que pudiera imaginar y haciendo lo que más me gusta: VIAJAR.

Hoy comienzo la vuelta a la rutina con ilusión pero al mismo tiempo, con tranquilidad. Veo mucha emoción por cumplir propósitos, retos, regreso a la vida sana, a los gimnasios, al orden... pero yo prefiero hacerlo a mi ritmo. Hacer las cosas impuestas y porque tocan, nunca fue lo mío. Después de tantos años conmigo misma... ¡me conozco muy bien! Y sé que yo soy la que marca mi ritmo y para que este se cumpla, tengo que ser compasiva conmigo misma.

Me gustaría decirte que no tengo grandes retos ni propósitos más que seguir disfrutando de la vida como hasta ahora, rodeada de la gente que me quiere y a la que quiero, sin hacer daño a nadie e intentado ser cada día mejor persona, eso es algo que tengo muy claro, pero tampoco ser tan buena ni tan tonta como para caer en manipulaciones de personas narcisistas y tolerar todo, esto es una lección muy aprendida que me llevo conmigo y que estoy orgullosa de tenerla tan clara hoy. La parte buena es que nada cae en saco roto y todas las vivencias te hacen convertirte en alguien mucho mejor, aunque sea a la fuerza. Y lo mejor de todo es tener a mi alrededor tantas personas faro, personas bonitas que me hacen sentirme tremendamente afortunada: a esas las quiero en el 2024 y siempre, por favor. 

Fluir sigue siendo uno de mis objetivos en la vida porque aunque queramos tenerlo todo controlado, lo cierto es que ni lo tenemos atado, ni cogido con cuerdas y la vida, cambia en un momento sin avisar. 

Cuidarme por dentro, ya que el 2023 también me dio un susto de salud y para este nuevo año lo que quiero es invertir en mí, en mi salud y en mi bienestar, ya no solo a nivel movimiento y deporte que he tenido desatendido este año pasado, sino también en mi alimentación, en mi descanso y en mis pensamientos, ya que estos influyen directamente a nuestra salud y a nuestro estado de ánimo.

Quiero un 2024 sano, fuerte y con claridad, y para eso, uno tiene que poner de su parte, las cosas no se consiguen ni llegan solas..., pero sobre todo quiero un 2024 tranquilo, sin sobresaltos, normal... ¡normal! Del resto ya me iré encargando de que sea especial.

Sin grandes propósitos ni retos, sí que puedo deciros que estoy ilusionada. Me gustan los años pares más que los impares y auguro que este año va a estar bien, o al menos, eso es lo que yo espero.

Os deseo mucha calma, paz y tranquilidad, os aseguro que si la tenéis, tendréis mucho ganado para cumplir vuestros retos e ilusiones.

¡Feliz regreso a la rutina! ¡Feliz regreso a la vida! :)

jueves, 24 de febrero de 2022

IMPROVISAR AL ATARDECER


IMPROVISAR. ¡Qué palabra! Creo que hoy en día nos cuesta mucho introducirla en nuestra rutina, porque básicamente, no hay rutina que se improvise, pero soy de las que piensa, que una parte de nuestro día a día tiene que estar bloqueado para esto, para LO QUE SURJA.


Nos hemos acostumbrado a vivir muy rápido y todo tiene que estar calendarizado, agendado, con una notificación que nos lo recuerde..., pero, a ver: ¿nos acordamos de vivir?


Quizá esté exagerando, pero debemos de aprovechar más los días, los instantes y las horas y vivir cada día como si fuera una "micro-vida", aunque a veces nos cueste, damos muchas cosas por hecho siempre, ¿verdad?


Me gustan estas fotos porque son un reflejo de esa improvisación que a veces nos cuesta tener. Hacía mucho que no hacíamos fotos al atardecer y surgió de una manera totalmente casual y natural. Íbamos de camino a Andorra a pasar el finde semana a esquiar y fue una maravilla disfrutar del paisaje mientras el sol se iba tornando cálido, una maravilla para los sentidos que a veces olvidamos porque también durante los trayectos vamos respondiendo emails, apagando fuegos y respondiendo comentarios en redes sociales. No digo que parte del trayecto en mi caso no fuera así, de hecho, estuve parte trabajando, pero otra, aparte el móvil y miraba el paisaje por la ventana, con ese colorido de una cálida tarde de viernes de invierno.

Tuvimos que parar un momento y Yago me dijo, ponte que te hago unas fotos aquí. No pude elegir lugar ni cambiar de ubicación, pero aproveché y me puse hasta el sombrero que llevaba en el coche. Estrenaba también abrigo y jersey, así que todo encajaba a la perfección.

¿Resultado? Un look casual perfecto para viajar y pasar un fin de semana en la montaña integrado totalmente con el paisaje.

¿Las fotos? Relajadas, íbamos sin prisas y sin expectativas, y el resultado... ¡me encanta! Espero que a vosotros también.


Nota mental: vivir un poquito más a fuego lento y disfrutar de las maravillas que nos regala el día a día, como puede ser algo tan sencillo y fantástico como un atardecer en buena compañía (o en soledad)

¡Espero que os guste el look! Todos los detalles, al final del post :)


Abrigo y jersey: Nicott Bilbao. Jeans: Mango. Botas: Alma en Pena. Sombrero: Zara.

¡Feliz día!

martes, 26 de enero de 2021

GANAS DE TODO

Son días inciertos, raros y extraños. Nos empieza a pesar toda esta situación, y quien diga que no, lo siento, pero no le creo, y yo soy muy de creer y de confiar, pero hasta un punto, pero la situación ahora mismo: se hace larga.

¿A quién no se le hace duro ver a sus seres queridos, abrazarles, besarles? ¿A quién no se le hace duro quedar a comer o cenar son sus amigos? Esas cañas, esos cafés sin miedo, esas palmaditas sin gel... A mí se me está haciendo cuesta arriba, no os miento.

¿Y los viajes, la libertad de coger el coche e irte a la comunidad autónoma más cercana sin gel y sin mascarilla? La genialidad de descubrir lugares, nuevos cafés, restaurantes, nuevas personas... sí, se hace otra vez cuesta arriba.

Ya no os hablo de la salud: el rezar cada noche para que nuestra familia esté bien, para que sigamos como estamos, tocando madera, sin sobresaltos, sin sustos, sin nada por lo que temer... pero al mismo tiempo, estamos temiendo todo.

Por otro lado luego miro a mi alrededor y estas ideas se desvanecen: me siento en calma, me siento en paz, me siento bien, aunque hay días de todo, en los que estoy mejor y con ganas de comerme el mundo y otros, en los que el mundo se me come a mí.

Uno de los objetivos de este 2021 era sonreír un poquito más, ya os lo conté en este post de Instagram. De momento, se va cumpliendo, pero hay días de todo tipo.

Enero está siendo un ejercicio de introspección, de fuerza, de motivación y porqué no decirlo, también de ganas, de muchas ganas.

Ganas de vivir

Ganas de abrazar

Ganas de soñar despierto

Ganas de abrazar

Ganas de viajar

Ganas de sentir al máximo

Pero sobre todo, ¡ganas de saborear la vida al máximo!

Y tú, ¿de qué tienes ganas? ¡Cuéntamelo!

miércoles, 25 de marzo de 2020

COVID-19: DIARIO DE UNA CUARENTENA


¿Recuerdas cuando eras libre para salir y para entrar? Para decidir a dónde ir, tuvieras un objetivo marcado o sin rumbo... La vida nos ha dado una bofetada de realidad ante la situación que estamos viviendo y parece que estamos dentro de una película, ¿verdad?



Sí, así son las cosas. De pronto, nuestra libertad se ha visto reducida, nosotros, que deambulábamos libremente y hacíamos literalmente, lo que queríamos. No éramos conscientes de la situación, de la grave situación, hasta que nos dimos de bruces con la realidad. Una realidad que no queríamos ver, que no queríamos tener delante y por eso la apartábamos con la mano. Pero ya era tarde, el temido Coronavirus estaba delante de nosotros, delante de nuestro hogares, de nuestros trabajos, de nuestros sentimientos y de nuestra manera de sentir y de vivir la vida.

Poco margen de reacción y un montón de dudas hasta que comprendimos la situación, la rapidez de contagio y esa curva que todos deseamos que baje para que la salud se vuelva a instaurar y poder volver a nuestra bendita normalidad...


Y de pronto nos dimos cuenta de que éramos personas de éxito: porque teníamos libertad, reuniones familiares, quedadas con amigos, viajes esporádicos y un trabajo. Lo teníamos todo. Nosotros decidíamos cuando salir y cuando entrar, los fines de semana caseros no era una obligación, sino un lujo que disfrutar, y ahora que los tenemos, tenemos que sacarles el máximo juego posible... 


Nos esperan largas semanas encerrados, haciendo frente a este bicho que ha puesto patas arriba nuestra vida y la ha desmontado por completo... pero tranquilos, todo volverá a la normalidad y volveremos a ser los que éramos, no seremos los mismos, sino que SEREMOS MEJORES.

Más solidarios, más empáticos, más generosos... Sé que también tendremos más miedo e iremos con más cautela, de eso no te quepa duda, nos volveremos más temerosos pero valoraremos todo mucho mucho más... ¡seguro!


Echamos de menos abrazos, besos, los consejos repetitivos de nuestra madre y sus sabias palabras, las rutinas, esos paseos sin rumbo, el cine, el tomarte un café en cualquier lugar y a cualquier hora... A los abuelos quienes los tengáis, a la familia que está lejos, el poder salir a comprarte tu postre favorito, las escapadas de fin de semana...

Pero tienes que hacerlo por ti. Por mí. Por tu familia. Por tus amigos, por tus vecinos, por todo.
Así que sé responsable y... #quédateencasa


lunes, 16 de diciembre de 2019

LOOK EN BLANCO EN GRAN CANARIA


En unos días tenemos aquí la Navidad y en nada, termina este 2019. Mentiría si os dijera que no da vértigo, este año se ha pasado tan rápido, que me parece increíble cómo el tiempo ha volado, literalmente, así que es normal que muchos nos sintamos algo asustados y sobre todo, sobrecogidos por el paso del tiempo.


A eso hay que sumarle que estos últimos meses del año siempre son frenéticos, locos, vamos con prisas, con el turbo puesto y con mil historias en la cabeza, que si las volcamos en la agenda, nos agobian en exceso y nos terminan poniendo todavía más nerviosos.

Termina el año y parece que se termina el mundo: las empresas, clientes, agencias... ¡todo el mundo quiere todo para ayer! Pero el día sigue teniendo 24h y por estas fechas especiales, los Reyes Magos no nos dan un extra de horas para acometer todo lo que tenemos que hacer.


El otro día leía: lo que te preocupa hoy, ¿será importante dentro de 6 meses? Algunas cosas, sí, otras sin embargo, no importarán mucho o más bien nada. Así que, durante estos días me he hecho unas listas prioritarias y que no se pueden dejar al azar.


Ante todo, calma, relájate... estas fechas pasarán y vendrá enero, más sosegado, tranquilo y con un año por delante para llenarlo de planes apetecibles, de nuevas tareas, más retos y sobre todo, para disfrutar de la calma de tener por delante un año completo.

Te dejo con estas fotos que tanta calma me transmiten, espero que a ti también. 

Mucho ánimo en esta recta final del año, ¡podemos con eso y con más!


miércoles, 15 de mayo de 2019

CUANDO TÚ NO PARAS, LA VIDA TE PARA


"Cuando tú no paras, la vida  te para"

Esta fue sin duda la frase que más me repetisteis para darme ánimos cuando a raíz de una caída tonta, lo que yo consideraba un esguince, se convirtió en una fractura de peroné y en consecuencia, me ha obligado a tomarme las cosas con calma estos días, con muuuucha calma.

Al principio pensaba que sería una simple torcedura sin más, y que en unos 15 días, yo podría volver a mi actividad normal sin problemas, a mi ritmo frenético y desenfrenado de no parar, de hacer mil cosas a la vez, de viajar, de ir, venir, volver, regresar, pasar por casa, deshacer maletas, rehacerlas e irme de nuevo... pero no. Fue diferente. 

Entonces simplemente tienes que aceptarlo, interiorizarlo e irte poco a poco acostumbrando a esta nueva situación. El primer día pensé que era el fin del mundo y me eché unos buenos lloros tal y como os conté aquí en este post, pero al día siguiente me dije: "o cambias de actitud y lo miras todo desde el prisma positivo o se te va a caer el mundo encima y vas a entrar en un bucle destructor".

Por supuesto, cambié. No me servía de nada estar amargada, triste y todo el rato pensando "y si", "o si", así que una vez aceptada que el próximo mes y medio iba a ser tranquilo, relajado y sosegado, empecé a buscar soluciones a cosas que tenía pendiente y tenía que resolver, viajes que tuve que cancelar o compromisos de trabajo a los que tuve que ir sí o sí con mi kit de silla de ruedas, muletas y mucha energía. Y lo hice. Y me di cuenta de que a veces las barreras nos las ponemos nosotros mismos y que muchas veces, somos nuestros peores enemigos porque nos ponemos límites que nos hacen más débiles, y otras veces metas que nos hacen fustrarnos por ser demasiado altas.


Durante este tiempo lo que he intentado mantener siempre es una ACTITUD POSITIVA. Es increíble cómo manteniendo nuestra mente con pensamientos limpios y sanos, el día a día se lleva mejor. Creo, y estaréis de acuerdo conmigo, que muchos de los problemas que surgen hoy en día vienen ocasionados por nuestra mente: ese estrés, esa ansiedad, ese "no llego a todo" o ese "tendría que hacer esto y aquello y he hecho la mitad"... Nos fustigamos en exceso y no dejamos que ella, nuestra mente, se relaje, sepa lo que es un día libre de obligaciones, porque incluso en nuestro tiempo de ocio, hacemos cosas para sentir que no estamos perdiendo el tiempo. Es por eso que tener el talante contento y feliz está siendo fundamental, y hoy especialmente, cuando leáis este post, empezará mi particular cuenta atrás.

En mi mente me he hecho un contador para que los días se vayan pasando más rápido y ahora, ya veo el final aquí. Un final y un principio porque luego tengo asumido e interiorizado que será como volver a empezar, volver a caminar, volver a mis actividades diarias tan sencillas como caminar, salir de casa e ir a alguna reunión, acercarte al supermercado a comprar lo que te falta en la nevera... ¡pero pienso en positivo todas estas pequeñas cosas y estos pequeños avances y me emociono!

Además de la actitud, es importante de quién te rodees. No estoy pudiendo hacer todos los planes que me gustaría, estoy limitada en movilidad, pero sí que los ratos que salimos y vamos a tomar algo o quedamos para comer y cenar, lo hago con gente que me aporta, me suma y hace que el tiempo se me pase más rápido porque vuela, literalmente cuando estoy con ellos. 

Esto no es algo nuevo, os lo he repetido miles de veces, pero es verdad: elegir con quién pasamos nuestro valioso tiempo, es darle valor al mismo y darnos valor también a nosotros.


DESCANSAR. ¡Ay el descanso! Yo pensaba que antes dormía bien, pero no pasaba de las 7h ningún día, solamente los fines de semana. Ya no os cuento si viajaba, siempre me acababa acostando a las mil y levantándome temprano para coger el tren o el avión, sumado al estrés que supone siempre ir de un lado a otro.
En este sentido me noto relajada, muy relajada. Duermo mis 8h y algún día incluso más, y los primeros días hacía un parón a mediodía con una pequeña siesta. Estos últimos días ya no estoy durmiendo siesta porque ya estoy tan animada y quiero hacer tantas cosas, que me faltan horas (tal cual), pero sí que sé que este tiempo de descanso, me está haciendo bien, mucho bien.

Antes me reía con una amiga diciéndole que no utilizaba nada mi sofá, que no lo pisaba... Pues bien, hoy tiene ya mi forma de estar tanto aquí con el ordenador, el móvil, mis libros y mi. #patachula siempre siempre en alto...
Desde mi sofá, tengo unas vistas increíbles, pues bien, estos días he podido mirar por la ventana tranquilamente, sin pensar en nada más, meditar con calma, reflexionar, pensar mucho sobre cosas sencillas y darme cuenta, de que lo que eran problemas, eran solo eso, problemas que vienen y van, pero nada relevante.

Leer, ver Netflix, disfrutar de compañía o no hacer nada (sí, tal cual, no hacer nada), han formado parte de mi rutina este último mes. Mi mente sabía que mi cuerpo no estaba al 100% y que por eso necesitaba un descanso, así que me he tomado las cosas con más calma, he bajado revoluciones y me he dado cuenta de que... ¡no pasa nada!

Es increíble cómo uno acaba relativizando las cosas y dándose cuenta de lo que de verdad importa. Como decíais a veces, es necesario parar. 

Tomarte un tiempo para ti: para descansar, para relajarte, 

para no pensar en nada.



Vivimos en la era de la inmediatez: hiper conectados, todo el día con el móvil en la mano, con las notificaciones echando humo y con tareas que son para ayer. Y lo único que es urgente es VIVIR. Pensaba que lo tenía claro, pero creo que ahora tengo todavía más. Valorar cosas tan sencillas como caminar por ti mismo, valerte por ti mismo y tener SALUD, más allá de cosas que nos atormentan cada día y que tienen solución.

Con esto vengo a deciros, que en esta vida, nada es eterno y todo pasa. Que estos parones forzados y estas llamadas que a veces nos da la vida, son pequeños toques de atención para que nos centremos y volvamos a lo importante, a lo que de verdad importa y que todos sabemos; ¿verdad?

Todo o casi todo tiene solución, así que no te castigues si las cosas no salen a la primera, si no tachas las tareas de la agenda, si hoy no has hecho todo lo que debieras, porque ya lo harás mañana.

Creo que cuando dejamos de exigirnos tanto, comenzamos a disfrutar más de todo, y eso es maravilloso: permitirte bajar revoluciones, ir de manera más pausada, sin acelerones y frenazos repentinos.


Con esta última frase me quedo. Interiorizando todo lo aprendido este tiempo y asumiendo que este parón me ha traído otras cosas buenas a mi vida, y que aunque esté deseando volver al ruedo y al no parar, recordaré todas estas vivencias y los pensamientos que he tenido estos días de manera especial. 

¡Siempre aprendemos algo nuevo de cada experiencia!

Vive y deja que la vida te sorprenda, aunque a veces no sea como esperas...


viernes, 3 de agosto de 2018

BLUE DRESS AND SEA: REFLEXIONES DE VERANO


Ya está aquí Agosto. Mes de las vacaciones por excelencia. Mes en el que nos merecemos un descanso, bajar un poco revoluciones, parar y descansar. La verdad es que yo noto cómo las baterías a veces fallan y cómo mi mente necesita momentos de desconexión, ciertas cosas me cuestan más tiempo y tiene una explicación clara: estamos cansados del ajetreo del año, del no parar y las energías empiezan a flojear, nuestra mente necesita un poco de descanso...


Hoy quería compartir con vosotros algunos pensamientos más personales en cuanto a este blog se refiere. Sé que muchos compañeros durante este mes cierran la ventana y cuelgan el cartel de cerrado. Me parece fenomenal, la verdad y los admiro, porque yo ojalá fuera capaz de hacerlo.

Atrás quedaron los años en los que dejaba milimétricamente programadas todas las entradas mientras estábamos de vacaciones, post diario e incluso hubo algún año de dos post al día... ¡no sé cómo lo hacía, bueno sí, durmiendo muy poco! 

Hoy prefiero dormir más para rendir mejor y me parece inviable hacer dos post al día. Uno sí que me parece posible, sin embargo, necesito tiempo para otras cosas, para pensar, parar nuevas ideas, para irme a tomarme un helado a las seis de la tarde sin importarme si el post de mañana está hecho... ¡el verano es para disfrutarlo y creo que durante años he sido bastante estricta con el post a las 8 publicado todos los días!


Mi mente y mi forma de ser me impiden despedirme durante agosto de vosotros. La explicación es muy sencilla: me gusta mucho esta conexión a través del esta ventanita. Instagram para según qué contenidos se me queda corto y por aquí puedo ser más yo, explicaros mis pensamientos de manera más amplia, contaros cómo me siento, dónde voy, lo que llevo, qué restaurante visito o simplemente compartir más fotografías de esas que para publicar una en Instagram, haces una tirada de 50 (o incluso 100).

Como siempre, detrás de todas las cosas que uno ve, hay más trabajo del habitual y por eso, no me gusta "desperdiciar" según qué fotos que tanto me gustan y que se quedan en una carpeta para luego pasar a la papelera de reciclaje...


Por eso, como decía mi madre: "si Fulanito se tira de un puente, ¿tú también? Esas frases de madre que tanto nos han calado, ¿Verdad?, así que me da igual que el vecino no publique, yo lo hago porque tengo esa necesidad, me apetece y lo necesito.

No os prometo contenidos espectaculares ni súper elaborados, serán post más distendidos, llenos de azul y de aroma a vacaciones. Aroma que yo creo que a todos nos viene bien para salir de la rutina. Aroma que nos sirve para recargar baterías, pilas, energías... ¡Aroma de verano! ¡Eso es lo que necesitamos todos!


Este verano se me está haciendo un poco largo porque descansaremos tarde, sin embargo, lo estoy saboreando mucho. He bajado un poco el ritmo frenético que llevo durante el curso y aunque sigo trabajando a diario y cumpliendo con los "to dos" del día, me permito alguna licencia extra. 

El verano pasado fue más agridulce porque estuve más triste de lo habitual  y este he recobrando ya toda la energía, estoy más feliz que nunca y al mismo tiempo, también asustada. El tiempo pasa tan rápido que me gustaría agarrarlo, apretarlo y que no se esfumara...

Por eso, disfrutad de cada instante, cada momento, cada atardecer, cada cerveza con amigos, cada siesta, cada noche de calor insoportable en la ciudad... ¡que ya vendrá el frío y luego lo echaremos de menos!


Os dejo con estas fotos que tanta paz me transmiten del pasado fin de semana... 
¡espero que os gusten amigos!

Vestido: Zara. Sandalias: Momoc.

¡Feliz viernes y mejor fin de semana!

GRACIAS POR ESCRIBIRME PARA PEDIRME QUE NO DEJE DE PUBLICAR :)

*1 / *2 / *3 / *4 / *5 / *6 / *7 / *8 / *9

viernes, 23 de marzo de 2018

MI GESTIÓN DEL TIEMPO


Hoy tenía pensado hacer otro tipo de post, pero a veces en la vida hay que improvisar y la falta de tiempo nos hace encontrar un plan B, ya que lo que os quería enseñar no se puede hacer de la noche a la mañana, sino con calma, pensando, reflexionando... ¡tranquilos, pronto resolveremos el misterio, a la vuelta de Semana Santa os cuento!

Lo cierto es que sí que pensaba utilizar estas fotos que tanta paz me transmiten. Es curioso porque cuando no eres madre todo el mundo se piensa que tienes tiempo para todo y cuando digo para todo, es para TODO. En diferentes conversaciones con otras mamis me han comentado "bueno, como tú no tienes hijos y tienes tiempo, puedes hacer esto o aquello"... y os aseguro que casualmente las personas que me lo suelen decir, son las que menos cosas hacen, no me malinterpretéis, son las que más malgastan su tiempo... ¡Qué malo es siempre juzgar al prójimo! Cada vez me gusta menos la gente que emite juicios de valor sin tener idea de la vida del otro, incluso de la mía que aunque voy mostrando cositas por aquí y en mis redes, obviamente enseño lo que yo quiero y elijo  ;)
Mujeres maravillosas que no tenéis hijos: no permitáis que por no tenerlos os digan que gozáis de unos beneficios extra en la vida y la disfrutáis más por no tenerlos porque disponéis de más tiempo y de muchas cosas más: la vida es cuestión de elecciones y seguro que muchas estaréis muy ocupadas en otros temas y quehaceres y al final, ocupáis vuestro valioso tiempo en cosas que os apasionan.


Para mí una de las cosas más valiosas es EL TIEMPO. Es algo que desgraciadamente se va y no vuelve. No es como el dinero que parece preocuparnos también mucho, porque el dinero se gasta pero puedes trabajar duro para volver a tenerlo, en cambio el tiempo no, por eso, hacer una buena gestión del mismo es tan importante.


Hace tiempo que decidí darle un giro a mi vida y aunque el trabajo siempre ha sido una de mis prioridades, eso está cambiando. 


No me he vuelto una vaga ni trabajo 4 horas al día, ya que de hecho me apasiona lo que hago y a veces tengo que ponerme alarmas para frenar, pero sí que invierto mejor mi tiempo ajustándolo más a mis necesidades, a mi tipo de vida y sobre todo, a mí misma, a mi salud mental, a mi bienestar.


Como os decía, desde hace uno tiempo creo que gestiono mejor las horas del día. Esto me ha llevado aceptar una serie de cambios en mi rutina de organización y en mi vida, aquí van algunos tips:

* Ser productivo de verdad, olvidándonos del móvil, whatsapp, Instagram... En mi caso a veces es complicado porque trabajo con redes sociales, pero es necesario.

* Planificación extrema: milimétrica diría yo. La semana pasada improvisé un poco y fui como las locas como un pollo sin cabeza... ¡siempre todo apuntado y la cabeza centrada! Es cierto que me pilló una mala semana y eso influye pero estar centrado y tener al menos un aspecto de tu vida controlado, ayuda a que todo sea más fácil.

* Rodearte de la gente que quieres. Mi tiempo es muy valioso y no me gusta perder el tiempo con gente que no me aporta. A veces digo no a según que cosas que van a restar mi energía o que no me van aportar nada.

* Decir sí a planes improvisados y espontáneos con gente que suma, todo lo contrario al anterior. Un café en una pausa de trabajo en buena compañía puede recargarte las pilas para todo el día. 

Lo bueno de tu tiempo es que tú decides con quién pasarlo, 

así que en cuanto aceptas eso, dejas de malgastarlo...



* Tener una rutina de comidas, deporte, horas de sueño. Quizá eso es lo que más cuesta por mis viajes, pero os aseguro que me viene genial y ese tiempo es el mejor invertido del mundo, porque estoy cuidando de mí, de mi cuerpo, que es el único que tengo y es irremplazable.

* Guardar el móvil en un cajón y encerrarlo al menos 2h al día. No vale cuando estás durmiendo, tiene que ser durante el día, para liberarte de distracciones, tensiones... ¡al final el móvil es un poco ladrón de tiempo! Este truco ya sabéis que lo llevo aplicando tiempo, para mí es muy valioso y me permite desconectar.

* Hace ya un tiempo que he dejado de ver la tele por las noches. Me creaba ansiedad y me ponía de mal humor. Me subo a mi zona de trabajo a leer, mirar Instagram, estar con Yago tranquilamente o bien nos acostamos en la cama con las lamparitas encendidas, música relajante, un libro...

* Pasar tiempo con la gente que quieres. ¿Hay mejor plan y mejor manera de gastarlo que así?

* Dedícate un tiempo a ti. A estar sola, a pensar, reflexionar o simplemente tener la mente en blanco. Mi desayuno y meditación por la mañana, es uno de esos momentos... Ya os lo he contado muchas ocasiones, por ejemplo cuando os conté mi método de meditación aquí.


Como veis, quería hacer otro tipo de post y al final que acabado contando otra cosas que me han apetecido según me he levantado por la mañana. Improvisar a veces tiene su parte buena, ¿no creéis?

Así que espero que os guste mucho el post. Aprovecho para contaros que la silla que veis en la foto y os enseñaba ayer en Instagram es de una venta especial de Westwing, os dejo aquí un código para conseguir 20 € si os registráis y canejarlos en vuestra próxima compra, podéis acceder al descuento aquí.

Esta silla iba a ir en otro sitio, pero de momento se queda en este lugar, no sabéis lo bien que me sienta estar en casa, es mi remanso de paz... ¡está quedando preciosa, pronto os la enseñamos bien! :)


Espero que os haya gustado el post de hoy, no olvidéis comentarte y seguirme en Instagram donde cuento un montón de cosas más, sobre todo en mis Stories... ¡me encontraréis como @atrendylife!

¡Hasta el lunes amigos!
*1 / *2 / *3 / *4 / *5 / *6 / *7 / *8 / *9
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...


THANKS FOR READING

©2014. A trendy life. All rights reserved.